sábado, 9 de agosto de 2014

Represiones emocionales

Si, hay algo que, últimamente he decidido poner en práctica, es dejarme estar de represiones emocionales: decirles a las personas que, realmente lo merecen, cuánto las amo, o darles un abrazo. En el convencimiento que ello nunca está de más, sino al contrario: se echa de menos. Y, es realmente reconfortante para el alma.

No deberíamos dejarnos llevar por la frialdad  de la sociedad actual, donde parece que un simple gesto o palabra afectuosa,ha quedado desfasado a causa de las relaciones a través de los medios de comunicación informáticos. Puesto que incluso en ellos, podemos actuar o bien como robots o como personas de carne y hueso: todo es cuestión de actitud. De empatía.

No podemos dejar que la frialdad en el trato nos empobrezca el espíritu. Da las más sinceras gracias a aquel que, ya sea por su trabajo, ha hecho mucho más que cumplirlo, sino que también se ha esforzado en poder cumplirte amablemente, dando lo mejor de sí. Puesto que en éstos tiempos de explotación laboral, resulta realmente toda una proeza que alguien quiera seguir desempeñando eficazmente su labor. Y, ésto, nunca será reconocido por el patrón, sino que ha de ser el beneficiado (nosotros), quien le felicitemos por el trabajo bien hecho. Y, aunque, desgraciadamente con ello no le podamos ayudar a poner más alimentos en la mesa familiar, al menos se sentará en ella, realmente orgulloso de su honradez como trabajador....todo un buen referente para sus hijos.

viernes, 8 de agosto de 2014

Hola, muy buen día, que grata sorpresa poder participar en este Blog nuevamente, se extraña el acercamiento que un sitio como este logra, porque interactuamos de diferentes lugares y aquí estamos, juntos, gracias por volver.
Hay tantas cosas que contar, mucho por decir, eso no acaba nunca, pero sobre todo nuestros mensajes llenos de positivismo, eso debe estar ahi presente, porque si dejamos de hacerlo, el lado oscuro puede hacerse presente, pero aquí estamos para que eso no suceda, seguiremos adelante con nuestra misión, brindar algo bueno, sencillo, pero plasmado de cariño hacia ti, no importa género, color de piel, o lo que se que no deba de importar, aquí volvemos a la carga para plasmar algo que te puedas llevar dentro de tu corazón, vuelvo a repetir, muchas gracias por estar.

jueves, 7 de agosto de 2014

Caminar los sueños


Demasiadas veces lo cotidiano nos conduce a la monótona repetición de conductas, conversaciones y escaramucillas sin vuelo que transforman las hojas de nuestro calendario en un libro sin texto.

Por el contrario, las ilusiones conseguidas son aquellas que quedan impresas para siempre en el libro del mejor recuerdo, esas épocas en las que tomamos conciencia de que el auténtico nivel de vida no lo da ni depende del dinero, sino de la felicidad, ese sentimiento que surge cuando lo soñado y lo vivido transcurren paralelos como las vías del tren.

Quizá hay que llevar una doble vida: la despierta y la soñada.

La vida despierta es ese obligado aterrizaje en el suelo duro que nos conduce a través de caminos proyectados por intereses ajenos, cuando más masivos más semáforos, radares, velocidades limitadas y direcciones prohibidas.

La vida soñada es la que nos impulsa a salir de lo establecido y nos anima a idear, imaginar… elevarnos para buscar nuestros propios horizontes.

En una vida completa, soñar y caminar son vasos comunicantes, porque el ave no puede estar siempre volando, pero alzarse le permite divisar, entender y, por qué no, ambicionar otros panoramas.

En el suelo reposa lo conocido y cotidiano; en el vuelo despega el sueño y la sana ambición.

La felicidad es caminar los sueños

miércoles, 6 de agosto de 2014

jueves, 14 de febrero de 2013

Huelga de energía



Vamos a recargar energía a los surtidores de la vida y cada vez nos sale más cara.
La energía de la sonrisa fue racionada. Aquellos chistes, paradas de camino, fueron limados por la urgencia y la impuesta presencia.
La energía del abrazo multiplicador de sentires fue distanciada por un airbag con interés flotante a meses vista.
La energía de la mirada cómplice, ese pegamento instantáneo y animal de las neuronas abiertas, fue opacada por lentillas plásticas de futuros coloreados antes de ser vividos.
La energía de las palabras sin filtro, aquella que reclama el cerebro y el alma, fue filtrada por el ecualizador de la voz en off del interés y el temor.
La energía que nace de la urgencia del instinto y se macera en los apacibles óleos del dar sin esperar se fue disolviendo entre los pedos de los cuatro imbéciles mundiales que de tanto pensar con su culo quedaron incapacitados para elevar sus ideas al nivel de sus cerebros.
¡Qué magnífica época ésta para cargarse de energía propia! Para construirse sin esperar, para ser sin depender, para sonreír ante la ocurrencia que brota de la observación y el contraste, del compartir desde el sentir y del gozar desde el desacompasado estar.
Afortunadamente, cada vez interesan menos las energías de vendedores de liberaciones con nuevas sumisiones, porque no tienen puñetera idea de cómo vendérnoslas. 
¡Somos nosotros los que estamos en huelga!

martes, 5 de febrero de 2013

Factoría sensible


Que nadie se asuste, que peor no puede ir
no es hoy, es siempre
no es una crisis, es el de siempre
unos ganan, otros pierden
cuando todos y pierden, unos de nuevo lo ganarán todo
Pero ganar también es tener miedo a perder
Tener poco es quizás ser más libre
Quizás no necesito ir a un concierto
La radio nacional no la necesito
quizás necesita más a la nación que a mí
Cuando el llamado arte se deja de subvencionar
el arte reaparece como una seta en cualquier rincón
La pureza es efímera y no sabe de dinero
Lo que hoy está vivo, mañana es pisoteado y muerte.
La educación obligatoria quizás sólo es una fábrica antigua
Un único profesor como los pequeños pueblos quizás es mejor que diez
Acompañar y escuchar a los niños
quizás es mejor que embutirse con información que no se sabe de dónde sale
¿De qué nos sirve tener una buena sanidad
si por el otro lado nos hinchan con transgénicos y móviles cancerígenos?
Y, en cualquier caso, de qué me sirve vivir 10 años más
si pasamos mirando anuncios en una residencia de ancianos?
Gastar dinero en preservar una cultura o una lengua
quizás es un acto inútil
Los avances en la tecnología posiblemente decidirán
qué lengua hablarán nuestros nietos y qué peinado llevarán
Que la calidad de los peinados siempre ha sido y será la misma
Que perder  vida cultural es perfecto para leer un libro
Que vender los libros es perfecto para hablar con quien te compra
Que perder un trabajo es perfecto para dejar de comprar Blu-ray
Que ir a una casa más pequeña es perfecto para salir a la playa
Frivolizar sobre el hambre, como hago, es perder el miedo
Perder el miedo es no dejarse azotar
Y que nadie se asuste, que el resultado de todo siempre es cero
Que lo que nos queda después de sumar y restar siempre es el mismo,
casi nada, el aliento, el latido, el deseo ...
y eso no nos lo puede quitar nadie
en todo caso, nosotros mismos

Enric Montefusco.
Músico y cantante de Standstill

domingo, 27 de enero de 2013

¿Qué edad tienes?


"No tenemos una edad, tenemos dos: la física y la mental.
A pesar de que ambas siempre nos acompañan, viven autónomas y pueden ser bien distintas la una de la otra; todos conocemos niños adultos y ancianos adolescentes, cincuentones juguetones y veinteañeros trascendentes. Uno puede tener a la vez 18 y 30, 50 y 20.
La edad física, por su propia visibilidad, siempre concreta y limita. Apostamos por la tersura o la arruga, dependiendo del estado de nuestra propia piel: los jóvenes con los jóvenes, los jubilados con los ídems...
La edad mental, por su naturaleza invisible, en ocasiones amplía esa capacidad de conexión; el joven vibra con el viejo rockero, el adolescente venera al anciano profesor, el niño se alza con sus mayores. Se admira el contenido, no el contenedor.
Eso sólo ocurre cuando desde una mayor edad existe un deseo de aproximación a los jóvenes, con una sincera actitud de entender y conectar. Cuando sucede, se inicia un respeto mutuo (insisto, mutuo), porque se lima el desprecio pasota o la autoridad soberbia.
El distanciamiento entre adultos y jóvenes, padres e hijos, instituciones e instituidos, demasiadas veces se produce porque ambos convierten su edad física en su barrera mental.
Y las barreras mentales sólo se superan cuando todos (insisto, todos) usan la pértiga cerebral que los eleva hasta el saber respetarse, oírse y discernir. A ras de suelo hay demasiada polvareda."