martes, 30 de noviembre de 2010



Mirar las cosas de arriba,

que difícil es.

Porque es abrir nuestra mente y pensar,

no como pensamos humanamente,

sino con la mente de Dios.

¿Como veríamos a nuestros enemigos entonces.

Como podríamos ver las situaciones difíciles?.

¿Cómo apartarnos del egoismo,

del miedo, del chisme,

de la violencia que reinan a nuestro alrededor?...

y poder por un momento ver la vida con otros lentes.

Como no dejarnos llevar por

lo que todos se dejan llevar.

No poner nuestros ojos en los

límites que nos da nuestra humanidad.

Sino en la grandeza de las expectativas

que nos da la divinidad que habita en nosotros.

Buscar las cosas de arriba... que difícil suena...

No caer en lo que todos caen...

no seguir los deseos en los que todos siguen,

ni la corriente de este mundo...

Vivir como seres transparentes,

diciendo verdad en lugar de mentira.

Y comportándonos con honestidad en un

mundo donde ser honesto

es sinónimo de ser tonto.

No robar, ni tiempo, ni espacio,

ni lo que tenemos al frente,

aunque se nos ofrezca.

Ver las cosas de arriba,

esas que cuestan alcanzar...

Poder saber que detrás de una adversidad

se esconde quizás la oportunidad

más grande de nuestras vidas...

y no terminar la vida en un suicidio

pensando que ya no hay más por delante...

Ver las cosas de arriba...

poner los ojos en las cosas celestiales...

suena a fantasía, a efímero,

pero quizás sea la verdad

más grande de nuestra vida.

Hay tanto de bueno...

hay tanta virtud, y sin embargo,

nos pasamos merodeando en el lodo...
Cual seria el camino que tu ..escojieras??
Algo para pensar
Un bello inicio de semana
CAZADORA

domingo, 14 de noviembre de 2010

Yo si me arrepiento

No me arrepiento de nada de lo que he hecho en mi vida", se lo decía un hombre a una mujer en la mesa de al lado del bar en el que me tomaba un café, mientras leía el diario de la mañana. Y pensé: "Fíjate, ¡qué solvente, cuánta seguridad, qué perfección! He aquí un espécimen digno de ser reverenciado".

¿Cómo puede existir alguien que nunca en su vida se haya arrepentido de nada? Porque yo, mortal de a pie, a lo largo de la mía me he arrepentido y me sigo arrepintiendo de tantas y tantas cosas que he dejado de hacer o que he hecho y, gracias a arrepentirme, he corregido y sigo corrigiendo las directrices que me llevan a caminar por la vida.

Parece ser que esto de arrepentirse es sinónimo de debilidad en muchos. Si no te arrepientes de nada, obviamente tienes licencia para todo, porque en esa frase no cabe la posibilidad de pedir perdón, es decir tú puedes pisotear, insultar, hacer daño, mentir, menospreciar, ilusionar, falsificar o engañar sin que tu conciencia, esa voz interior que te modula y corrige, te haga reflexionar.

¡Qué pena! Hoy, esta frase se ha hecho popular en todos los estamentos, sobre todo en el político. Nadie da su brazo a torcer. "No me arrepiento, luego existo" y sálvese quien pueda, que yo sigo. Qué bonito sería que de boca de uno de esos que cada día generan noticias se oyera un "podía haberlo hecho mejor, pero me equivoqué". Pero eso sólo existe en el país del Nunca Jamás. ¡Qué pena!